lunes, 25 de noviembre de 2019

Modas y redes sociales en relación con los TCA

Las redes sociales pueden tener consecuencias negativas y positivas con respecto a los Trastornos de Conducta Alimenticia.
En los medios de comunicación aparecen noticias sobre como las redes sociales han afectado negativamente en personas conocidas públicamente, pero esta problemática no solo afecta a personas famosas. Las redes sociales forman parte de la vida diaria de cualquier persona que tiene acceso a internet. En estas redes sociales se fomenta la publicación de una vida ideal, perfecta... que la mayor parte del tiempo no refleja la realidad que vivimos. Esto puede convertirse en un componente peligroso para adquirir un TCA.

La gente, con el fin de mostrar a través de sus redes sociales que su vida es perfecta, utiliza numerosas herramientas informáticas y filtros en sus imágenes. Una de las razones por las cuales se suelen utilizar este tipo de programas es para alterar el cuerpo de forma que este cumpla con los cánones de belleza establecidos por la sociedad.

En la actualidad, y gracias a la utilización de las redes sociales, se ha creado un perfil de personas que exponen su vida constantemente y en todos los aspectos. Estas son los/as "influencers", la mayoría de los/as cuales ofrecen recomendaciones poco sanas para poder conseguir una figura perfecta, bien a través de regímenes rigurosos o bien a mediante la ingesta de sustancias que sustituyen a los alimentos naturales (pastillas, batidos, etc.). 

Muchas/os jóvenes afirman que siguen estos perfiles. Esto supone un gran inconveniente para los/as mismos, los/as cuales, al tomar como referencia a estos "influencers" pueden provocar alteraciones en sus conductas alimenticias con el objetivo relacionado con el pensamiento de que si están delgados/as van a ser más felices.

A pesar de todo lo que se ha comentado anteriormente, las redes sociales no son negativas en sí mismas.

Dependen del modo en el que la gente las utiliza. Estas en su aspecto positivo, son un importante medio para que personas que han padecido Trastornos de Conducta Alimentaria puedan expresar su experiencia y cómo han llegado a superar esa situación, etc. Es decir, se pueden utilizar perfectamente como método de prevención y de difusión, de cualquier tema o asunto, favoreciendo el acceso a servicios que puedan ayudar a cualquier persona en aquel tema que necesite ayuda.




Algunas de estas redes sociales, como es el caso de Instagram, intentan que el acceso a determinados temas relacionados con los TCA sea restringido o muy controlado. Esta red social, prohibió que se publicarán hashtags con las palabras "#anorexia, #loose weight o #probulimia" entre otras. No obstante, esta mesura no fue suficiente para terminar con esta problemática. Siendo así que la gente utiliza los hashtags "#ana (anorexia) y #mía (bulimia)" para compartir con otras personas sus artimañas o sus experiencias para reducir su peso considerablemente. En la actualidad tanto Instagram como Facebook han tomado mesuras para revisar estas etiquetas, aunque estas medidas no son suficientes.

                MODAS

Una de las modas actuales es el "mindful eating" o lo que es lo mismo "alimentación consciente". Se trata de coordinarse de forma sana con la alimentación mediante la técnica de dominar la mente. No es en sí una dieta, se trata de educarse en apreciar cuando comemos por necesidad o por hambre, y poder así descubrir cuando nos encontramos saciados, cuando nuestro cuerpo ya no necesita comer más. Esto se puede alcanzar a través de:

  • Antes de comer beber un aso de agua para disminuir la ansiedad.
  • Elegir un lugar tranquilo y dónde se pueda estar sentado para concentrarse mejor.
  • Si no se tiene hambre no hay que comer por comer.
  • Comer despacio, ya que la digestión se realiza mejor.
  • Hay que comer comida variada y de forma responsable.

Aumento de los TCA.

Aproximadamente en España, 400.000 individuos sufren alguno de los TCA (Trastorno de Conducta Alimentaria) que existen. 300.000 de los cuales son jóvenes de entre 12 y 24 años. Esta enfermedad es actualmente la tercera enfermedad crónica en jóvenes. El 90% de estas son mujeres. En la adolescencia seis de cada 4 son mujeres. No obstante, el número de hombres es mayor entre pacientes de menor edad.
Los Trastornos de Conducta Alimentaria más comunes son la bulimia, la anorexia nerviosa, y los trastornos por atracón. Respecto a este último, podemos decir que se suele producir en personas de edad adulta y sobre todo en hombres. En cuanto a la bulimia y la anorexia nerviosa, hemos observado que se producen en mayor medida en la población joven. Estos son los datos que se han obtenido:
Aunque no hayamos encontrado cifras más actuales, sí podemos afirmar que los TCA han aumentado considerablemente en los últimos años, sobre todo con la incorporación a la vida diaria de las redes sociales. Tema que abordaremos en una posterior entrada. También cabe destacar que desde 2016 se ha observado que ha habido un aumento del 15% de menores de 12 años que sufren este trastorno.

sábado, 23 de noviembre de 2019

¿Qué son los TCA?

Transtornos de la Conducta Alimentaria

Según la definición del grupo de pacientes del Hospital San Juan De Dios en Barcelona,  definen los TCA como los trastornos mentales caracterizados por un comportamiento patológico frente a la ingesta alimentaria y una obsesión por el control de peso. 
  1. Son transtornos de origen multifactorial, originados por la interacción de diferentes causas de orienten biológico, psicológico, familiar y sociocultural.
  2. Son enfermedades que provocan consecuencias negativas tanto para la salud física como mental de la persona. 
  3. Los TCA más conocidos son la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa, pero también existen como el trastorno por atracón, la ortodoxia (la obsesión por la comida sana) y la vigorexia (la obsesión por el ejercicio).
  4. ¿Se pueden curar? Si, se pueden curar si la persona es consciente, tomar parte, tiene apoyo y realiza con tratamiento con un equipo de profesionales sanitarios especializados en TCA.
  5. Un rasgo habitual de estos trastornos es la falta de conciencia de enfermedad por parte de la persona afectada. Esto quiere decir, que la persona afectada no es capaz de identificar las consecuencias negativas del trastorno, ni de la necesidad de hacer tratamiento, ni tampoco los beneficios de este.



Los TCA se parecen a un iceberg, la parte visibles es el síntoma: lo que se puede observar desde fuera por el comportamiento. La parte sumergida son tus emociones: el trasfondo que hace surgir la enfermedad y aviva las inseguridades. De esta manera, si las personas tienen dificultades para gestionar sus emociones puede que el proceso de recuperación del TCA resulte más complicado o sufra recaídas. 

Para poder mantener el Titanic a flote, es tan necesario trabajar la parte del iceberg que se ve externamente como la cara más profunda. Lo que debemos tener claro es que lo imprescindible para la recuperación de un TCA es la realización de un tratamiento médico y psicológico especializado. 

MITOS O CREENCIAS:

1. ¿SIEMPRE QUE ALGUIEN SUFRE UN TCA ESTÁ MUY DELGADO?
No es cierto, y es un falso mito que las personas con TCA llevan a sus espaldas. En muchos casos la apariencia física de la persona que sufre un TCA es normal. Es decir, no necesariamente está delgada o excesivamente delgada. Creer erróneamente que todo el mundo que sufre un TCA es un persona delgada puede dificultar la detección. Debido a que es una enfermedad causada por nuestra mente, es ella quien manda sobre nosotros. 

Tal y como refleja la Guía de Práctica Clínica sobre Trastornos de la Conducta Alimentaria elaborada por el Ministerio de Sanidad, alrededor del 50-60% de los casos se recupera totalmente, un 20-30% lo hace parcialmente, y sólo un 10-20% cronifica la enfermedad. 



2. ¿LOS TCA SON COSA SÓLO DE CHICAS JÓVENES?
Falso. Si bien afecta mayoritariamente a mujeres, en la actualidad existe un número de hombres afectados que va en aumento. Este hecho se atribuye a las exigencias sociales con el físico, es decir, tener un cuerpo atlético, musculoso y con poco grasa. La prevalencia en hombres es diez veces menor que en mujeres, según la revela un artículo reciente de dos investigadores polacos publicado en el año 2017. De cada diez pacientes afectados, nueve son mujeres y solo uno es un hombre. Según un estudio de la Universidad de Oxford y de la Universidad de Glasgow, la percepción generalizada que existe sobre el que solo las mujeres sufren trastornos relacionados con la alimentación hace retrasar el momento en el que a los hombres les son diagnosticados estos problemas y reciben ayuda. 


3. ¿LA ANOREXIA Y LA BULIMIA SON TRASTORNOS CON UNA PREDISPOSICIÓN GENÉTICA? 

Según argumentan en la Universidad Oberta de Catalunya existen estudios familiares y de gemelos que concluyen que hay un riesgo incrementado de padecer anorexia o bulimia si se tienen familiares que padecen estas enfermedades. Una investigación con 31. 406 gemelos suecos nacidos entre los años 1935 y 1958 mostraba una heredabilidad del trastorno del 56%. Sin embargo, la experta dice que no existe un único gen que sea el responsable del surgimiento de una anorexia o bulimia, sino que más bien son un conjunto de genes los que contribuyen a la transmisión genética de determinadas características que hacen que tengamos más o menos vulnerabilidad para sufrir un TCA. Las expertas quieren dejar claro que tiene que existir una una predisposición de genes implicado que interaccionen con un entorno que desencadene el trastorno. Por ejemplo, una persona puede tener una genética predispuesta para padecer un TCA, pero la enfermedad puede no aparecer si no se poseen otros factores añadidos.  

4. LAS REDES SOCIALES PUEDEN EMPUJAR A SUFRIR UN TRASTORNO ALIMENTARIO.

Es cierto que los grupos de mensajería móvil, Instagram o Facebook pueden convertirse en herramientas perjudiciales para las personas que tenga una cierta predisposición a sufrir algún tipo de trastorno y pueden hacerlas aislar y provocar que empiecen a hacer tonterías con la comida. Diversos médicos especializados en TCA recuerdan que estas herramientas a veces se utilizan para burlarse del aspecto físico sin dar la cara. Por ello, la exporta recomienda educar bien en el uso de las redes sociales, en la escuela y en la familia. Una encuesta hecha a comienzo de 2017 por la Royal Society of Public Health británica reveló que Instagram es especialmente una red muy perjudicial en este sentido, ya que fomenta las comparaciones. También se explica que en la actualidad se cuelgan diez millones de fotos nuevas en Facebook cada hora, lo que aumenta el deseo de comparación. Además añaden que tanto Instagram como en Facebook aparecen imágenes de cuerpo poco reales, y ello puede provocar una búsqueda de perfeccionismo que puede desembocar en trastornos de autoestima y trastornos de ansiedad. 


jueves, 21 de noviembre de 2019

La evolución del canon de belleza femenino a través de los tiempos



Al igual que las modas y las costumbres, el canon de belleza femenina ha tenido una marcada evolución a través de los siglos. Hemos pasado de adorar y ver la superioridad de clase a través de los cuerpos robustos y las pieles de porcelana, a querer tener la piel más oscura y querer llegar a la delgadez extrema. A continuación explicaremos qué estaba de moda en cada momento de la historia: 


PREHISTORIA

En la prehistoria conocemos que la mujer que estaba dentro del canon era la que tenía grandes senos y caderas anchas, puesto que lo asociaban a la fertilidad, la abundancia y la capacidad de parir y criar hijos sanos y fuertes. 


                        RENACIMIENTO (siglo XV- XVI)

Encontramos que la máxima exposición de esta época son las pinturas de Pablo Rubbens, las cuales ejemplifican los cuerpos grandes, caderas más anchas y cintura estrecha, los brazos redondeados y carnosos, piel blanca y pechos más llamativos que son resultados por los corsés. Por otra parte, también cabe destacar que la figura femenina se embellece con pelucas, lunares postizos, encajes...






            ÉPOCA VICTORIANA (siglo XIX)


Lo que podemos destacar de esta época son el uso de los corsés para estrechar al máximo la cintura realzar el pecho y las caderas. Estos elementos dejaban sin aliento a muchas mujeres, provocando incluso desmayos o en otros casos más extremos la deformación del tórax, que acaba estrujando los órganos vitales. 







             PRINCIPIOS DEL SIGLO XX


El canon de belleza predominante de esta época se encuentra en las caricaturas del famoso Charles Gibson. En concreto, la Gibson Girl es el claro ejemplo a seguir por las mujeres de la época, unido a los valores: sumisión y obediencia. 



     AÑOS 30-40

Es la década de la lencería, la mujer va cobrando protagonismo y la belleza de la mujer, vestida como desnuda se vuelve importante. Se empiezan a preocupar por su físico para 'resultar impactantes', no sabemos si porque realmente se ven bien a sí mismas...o para impresionar y sentirse deseadas. Encontramos exponentes como: Greta Garbo, Marlene Dietrich... 

                         AÑOS 50-60


La exuberancia femenina se apodera de las pantallas. Ahora empezamos con las curvas, piernas infinitas, huesos bien forrados y cabellos rubios...Pero a su vez, los cuerpos pequeños y delgados...'niñas con cuerpo de mujer'. 




                                               AÑOS 70-80


Los cuerpos se van adelgazando y estilizando, y los pechos cada vez van cobrando más protagonismo y espacio en el cuerpo de las mujeres. Las redondeces empiezan a ser despreciadas, el máximo ejemplo lo encontramos con: 'Los vigilantes de la playa'.







                                               AÑOS 90


Las mujeres siguen evolucionando en delgadez y pechos grandes y la cirugía estética ayuda a moldear los cuerpos de las que se quedaron en el camino. Grandes o enormes pechos, cuerpos delgadísimos, labios y pómulos prominentes… Asimismo, las mujeres se quedan físicamente estancadas en los treinta y tantos, gracias a las operaciones que estiran la piel para hacer desaparecer las arrugas. 



EN LA ACTUALIDAD

Actualmente la estética afecta también a los hombres, pero las mujeres nos llevamos la gran parte. Todos y todas queremos participar de las reglas del juego, seguimos evolucionando y con el paso de los años nos adaptamos a los estereotipos que nos imponen. Vivimos en una sociedad que sigue buscando una perfección impuesta por los cánones, pero es totalmente complicada debido a que no somos iguales, unos nacen bajitos, altos, con ojos grandes, con ojos pequeños, pecho grande, caderas pequeñas...de mil formas. Es imposible gustar a todo el mundo aunque se use maquillaje, operaciones, etc. Las bellezas (físicas) de nuestra época también sufren, y ojalá que algún día esté de moda ser uno mismo, feliz, sano y sin etiquetas. 


Nos gustaría acabar hablando del movimiento de modelos que luchan por cuerpos reales, muchas marcas internacionales están haciéndose eco de las necesidades de la población. En estos momentos encontramos diversidad de modelos, hecho que también hay que destacar para motivarnos y seguir en el proceso de cambio de una sociedad profundamente enferma. 





¿Cómo influye la autoestima en los trastornos de alimentación?

La autoestima se considera como un factor previo, y  como síntoma posterior de los TCA. Esto significa que la autoestima no sólo actúa co...